Piensa en esto: cuando te regalan un Ipod te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el Ipod, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de Apple; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que colgarás de tu cuello y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que colgar de tu cuerpo con su correa como un corazoncito nuevo, latiendo canciones tontas. Te regalan la necesidad de chequear las baterías todos los días, la obligación de cargar sus baterías para que siga siendo un Ipod; te regalan la obsesión de atender las novedades de Itunes, los Keynotes de Jobs. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que Apple es mejor, te regalan la tendencia de comparar tu Ipod con los demás Ipods. No te regalan un Ipod, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del Ipod.
sábado, 13 de enero de 2007
Cortazar MP3
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario